Consejos

Consejos útiles!
Precauciones de Planchado

Cómo planchar las piezas de un tejido antes de coserlas.

La buena terminación de una prenda tejida a mano depende, entre otras cosas, de la plancha. Estos son algunos secretos para tener en cuenta.

  • Colocar cada una de las piezas con el derecho sobre la tabla de planchar y darle buena forma, sin estirar o embeber el tejido. Sujetar con alfileres.
  • Humedecer ligeramente un trozo de tela de algodón blanca o de un color firme y -en lo posible- usada y disponerlo sobre la pieza tejida.
  • Si se trata de tejidos lisos, pasar la plancha, a temperatura baja, sin deslizarla, apoyándola y levantándola con suaves toques y sin presionar.
  • Los puntos elásticos, morley  y en relieve no se planchan, para que no se aplasten ni desluzcan.
  • Una vez que se termina de planchar la pieza, como la humedad ha penetrado en el hilado, hay que dejarla secar antes de sacar los alfileres.
  • Después que se retiran los alfileres, doblar las piezas en forma vertical por su centro, sin marcar el doblez.
  • La plancha a vapor hace innecesario usar la tela húmeda pero, en el caso de fibras delicadas, conviene intercalar un paño seco.
Posición correcta para tejer

Cuál es la mejor posición para ponerse a tejer.

Primero hay que elegir una silla o un sillón que resulte cómodo, con un asiento confortable y un respaldo firme que permita que la espalda se mantenga lo más derecha posible.

Hay que evitar tejer en la cama porque la posición es forzada y luego de un rato la tensión que se acumula en los hombros puede producir dolores de espalda.

Algo que ayuda a relajar la postura (fundamental después de tejer durante más de media hora) es colocar los pies sobre un banquito o un almohadón, para levantar un poco las piernas y mejorar la circulación. Y también un pequeño y mullido almohadón en la zona lumbar, a modo de soporte.

Una buena fuente de luz es indispensable, si es natural mejor, sobre todo si se trabajará con lanas oscuras. El negro, por ejemplo, es un gran desafío para la vista.

Y un dato más: es recomendable lavarse las manos, antes de comenzar a tejer, ya que las marcas de suciedad que penetran en un hilado son difíciles de sacar.

Lavado a mano de las prendas tejidas

Cómo lavar las prendas de lana tejidas a mano.

Antes del lavado

  • Separar las prendas según los colores.
  • Comprobar si destiñe una prenda de color al lavarla por primera vez.
  • Retirar los botones, broches o adornos que puedan desteñir o descoserse.
  • Revisar que los bolsillos estén vacíos.
  • Dar vuelta las prendas ya que, lavándolas al revés, los colores quedan más protegidos.
  • Si hay manchas quitarlas con un buen quitamanchas.

Lavado

  • La mejor opción es lavar las prendas a mano, utilizando un poco de detergente líquido disuelto en agua ya que no conviene aplicarlo directamente sobre las mismas.
  • La temperatura del agua debe ser natural o apenas tibia, ya que si está caliente las fibras de la lana se apelmazan y las prendas pueden encoger.
  • Evitar el exceso de remojo, si la prenda está muy sucia es preferible repetir el lavado con detergente y agua limpia.
  • No refregar ni estrujar con fuerza las prendas pues esta acción daña el tejido y hace que la lana comience a soltar pelitos que forman las temidas bolitas sobre el tejido. Conviene presionar el tejido con los nudillos suavemente contra el fondo de una pileta o balde para que el agua pase por la prenda.
  • No hay que usar lavandina. Para que las prendas de lana blanca no se amarilleen, antes del enjuague, se puede agregar 2 cucharadas de agua oxigenada por litro de agua.
  • Enjuagar muy bien y, en el momento de escurrir la prenda, hacerla una bolita entre las manos y apretarla un poco, sin levantarla para evitar que el tejido se estire.
  • Para que las prendas de lana mantengan sus colores firmes se puede agregar un chorrito de vinagre de alcohol al agua durante el último enjuague (11 cucharadas por cada 5 litros de agua).
  • No conviene retorcer las prendas; para escurrir el agua hay que enrollarlas en una toalla, para que absorba bien la humedad.

Secado

  • Disponer la prenda sobre una superficie plana, que permita circular el aire y reacomodarle la forma.
  • No secar en perchas, ya que el tejido puede deformarse. Y tampoco al sol ni cerca de una fuente de calor.
Indicación para realizar el Punto Malla

Punto Malla

Una de las maneras de realzar nuestras labores tejidas es hacer, una vez finalizadas, detalles bordados que, en la actualidad, se usan muchísimo.

La mayoría de las veces, cuando los diseños son pequeños o aislados (sobre todo en los diseños jacquard), resulta más sencillo bordarlos que tejerlos.

Cuando se desea bordar un motivo sobre una prenda tejida en punto jersey, un buen aliado es el punto malla.

Para realizarlo, enhebrar una aguja de punta roma con la lana seleccionada y bordar siguiendo la trayectoria del punto tejido.

Es importante tener en cuenta que las puntadas tienen que ser uniformes y dadas siempre en la misma dirección.

Conviene utilizar hebras de lana del mismo grosor con el que se tejió la prenda, para conseguir un aspecto más parejo.

Realización

  1. Introducir la aguja de atrás hacia adelante por la base del punto tejido a bordar.
  2. Siguiendo la dirección del punto, tomar la base del punto tejido que se encuentra inmediatamente por encima e introducir la aguja de adelante hacia atrás por el mismo lugar de donde se partió.
  3. Siguiendo el motivo seleccionado, seguir el bordado pero en diferentes direcciones (puede que no siempre sea sobre el punto inmediato superior), respetando siempre la dirección del punto tejido a bordar).

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